Las vitrinas se llenan, los catálogos circulan, pero este año una tendencia más humana y emocional toma fuerza: decorar desde el recuerdo, no desde la prisa.

Una decoración con historia
- Más allá de los brillos y las modas, la propuesta es volver a lo esencial: usar lo que ya tienes, lo que guarda historias.
- Decorar con recuerdos significa menos acumulación y más emoción. Cada objeto puede ser el punto de partida para revivir momentos familiares.
- La diseñadora Lurdes Palacio, con más de 30 años de experiencia, lo resume así: “Un objeto basta para despertar la Navidad”.
La casa respira diferente cuando habla la memoria
- No se trata de esperar el gran día para armar el árbol. Si un objeto te llama, dale vida hoy mismo.
- Las cajas guardadas, el viejo pesebre, una carta al Niño Dios o un adorno escolar pueden convertirse en los protagonistas.
- La memoria se activa con los sentidos: una canción, un olor, una imagen… y el hogar se transforma.
Talleres con alma: experiencias para recordar
- Medellín (8 de noviembre) y Bogotá (15 de noviembre) serán el escenario de dos encuentros especiales.
- Los talleres proponen crear un objeto decorativo con alma, mientras se comparten bocados de MonteRojo y se integran detalles de IKEA.
- El resultado: piezas únicas que despiertan emociones y dan vida a espacios con identidad.

IKEA se une a la magia de decorar con propósito
- Este año, Lurdes Palacio une fuerzas con IKEA en una alianza que celebra la funcionalidad y la emoción.
- Juntos proponen nuevas formas de habitar los espacios, mezclando diseño, memoria y calidez.
“No es llenar, es encender”, dice Lurdes. Así nace una Navidad que no se olvida, porque se siente.


